JDMPA: Primer Dia – Comienza el viaje… un vuelo muy largo.

4 11 2006

Articulo redactado en noviembre del 2002. Originalmente lo pueden encontrar en: 

http://es.geocities.com/jucabapa79/index2.htm 

 JDMPA: Japón Desde Mi Propio Angulo

Al fin llego el 7 de septiembre del 2002, el dia anterior me acoste con mucha excitación, una fuerte lluvia caia sobre la ciudad y estaban trasmitiendo un programa muy bueno, pero ese dia solamente tenia que pensar en dormir, pues no dormiria en mucho, mucho rato. 

A las 3:30 de la mañana, mi excitación aumento cuando mi padre me levanto, y solo para darme cuenta que eran apenas las 3:30, asi que le pedi a mi papa me avisara a las meras cuatro, afortunadamente todo estaba listo, ya habia checado todos los documentos, boleto, pasaporte, recibo de pase de tren, todo eso, todo estaba listo y solo quedaba irme. 

A las cuatro, mi mama me levanto, tanto movimiento la habia despertado, mientras tanto yo, con mis ojos abogatados por el sueño, decidi empezar a vestirme para el viaje, ¿qué usaria todo ese dia?, un conjunto deportivo, un jersey de futbol, unos tenis, y me llevaria como equipaje, dos maletas, una cangurera, una mochila y una bolsita de seguridad en la cual llevaba todos los documentos y billetes. 

A las 5 de la mañana un taxi anuncio su llegada, al fin me despedi de mi mama, todos los demas estaban dormidos y no notarian mi presencia por un buen rato. 

El taxi no tardo mucho, a lo mucho unos treinta minutos, y el chequeo tambien fue leve, si bien eran dos maletas no habia mucho que revisar, aunque habia muchos comentarios (“ay que muñeca tan mona”, dijo la que me checaba las maletas cuando vio uno de mis regalos, una muñeca vestida de charra jaliscience), el chequeo fue rapido y todo quedo documentado faltando unos minutos antes de las seis, mas tarde me dirigi a las tiendas a ver que compraba, pero como ya habia cambiado todo mi capital a dolares, me quede con las ganas, ademas senti que no habia nada que comprar. 

Tres horas, un periodico Mural, un capuchino y el tormento que significa estar sentado todo ese rato despues por fin tome mi avion, y este despego con rumbo a Los Angeles, U.S.A. a las 9 de la mañana, en todo ese lapso me pude poner a escribir un rato sobre lo impresionante que estaba el vuelo, ciertamente salir por la mañana a volar puede ser algo bastante excitante, por ahí tengo escrita la impresión sobre esa parte del viaje, algo que por fortuna solo gozas en un avion mexicano, pues en el avion japones te cierran las ventanas para que puedas dormir. 

Caray, de pronto me adelanto, pero bueno, sin mucho que platicar, pues en el avion no pasaban peliculas (es el vuelo mas economico y por tanto no veras ni buenas bebidas ni peliculas), y la comida regularzona, llegamos a las 10:30 tiempo de Los Angeles a dicha ciudad, en mi pais el reloj deberia estar marcando las 12:30. 

Ciertamente, era mi segundo viaje, pero aun no sabia que hacer en el aeropuerto a mi llegada, pero la gente del Aeropuerto es amable (bueno, los de Migracion, no, siempre ven a los extranjeros con cara de F.B.I.), primero tenia que hacer lo que haces en un viaje simple, registrarte en Migracion, donde no habia ningun problema, luego tomas tus maletas en el control de equipaje y posteriormente tienes que ir a la Aduana (donde solamente basto con mencionar que no habia nada que checar para continuar mi camino, por ahí dicen que los mexicanos son mas desconfiados), y luego llevar mis maletas hacia una banda sin fin donde se iban las maletas que tomarian otro vuelo, ya solo me quedaba sacar mi pase de abordar en la ventanilla de All Nippon Airways y fin del cuento. 

Despues de eso subi al area de comidas y compre un sushi y un refresco, siempre la comida de los aeropuertos es cara pero no hay otro remedio, y despues me puse a revisar mi correo y enviarle un mensaje a mis amigos en Mexico avisandoles de mi partida a Japon y a mis amigos japoneses diciendoles “ya voy”. 

Casi a la una de la tarde, tiempo de Los Angeles me veia en una de las Salas de Espera, listo para abordar el avion, lo sorprendente era ver cuanta gente iba a subir a clase ejecutiva y primera clase, de veras que los japoneses eran gente de dinero, yo platicaba de eso en ingles con un japones, y cuando me pregunto si los mexicanos hacian eso, yo le comente que era raro ver un mexicano en el avion J. 

A la una exactamente el avion salio de Los Angeles, y pronto vi que nos alejabamos de la costa, ibamos a cruzar el Oceano Pacifico en 14 horas, para llegar a las 4:30 pm del domingo,  tiempo de Japon, en teoria al llegar mi reloj se recorreria nada menos que catorce horas en relacion al horario de Mexico, asi que tenia uno que tomar en cuenta que el vuelo empezo a las 5 de la mañana del domingo, tiempo de Tokyo, de veras, que como pasajero es complicado pensar que hay que hacer exactamente, si dormir como se supone que haria un japones para reponer el sueño que se iba a perder o estar como un occidental esperando que anocheciera. 

Pero ese dia no iba a anochecer, de hecho el sol haria acto de presencia durante todo el viaje, se puede decir que iriamos volando casi al parejo. Lo malo para mi fue que me toco un lugar al lado de la puerta de emergencia (al igual que en el vuelo de vuelta), y aparte, para ser sincero, cargaba con todas mis tensiones del trabajo todavia. 

Ciertamente, quien no me conoce, no sabia que esos dias eran dificiles para mi trabajo, pues un compañero de oficina foranea habia aceptado una gerencia, y su puesto desaparecio, su trabajo nos cayo de improviso y por otro lado, el fantasma de los recortes acechaba a mi empresa. Un mes despues de empezar mi viaje estaria en Guadalajara haciendo el Examen Profesional, de veras que todos mis temores me tenian con un gran peso encima, pero el entusiasmo por hacer este viaje lo habia minimizado mucho. 

Del otro lado mis compañeros de vuelo eran japoneses y ambos dormidos, como que la tecnica es desvelarse bien la noche anterior para dormir por un buen de horas. Cuando por fin el avion tomo la altura suficiente nos permitieron desabrocharnos los cinturones y de pronto note que mi azafata me enseñaba como desmontar una pantalla de cristal liquido que tenia al lado mio, y con esa pantalla podia ver peliculas, poner musica al conectar unos audifonos e incluso jugar videojuegos. 

La comida del vuelo era mucho mejor de la que te servian en los aviones mexicanos, hasta eso estaba muy bien, y creo que fue mi primer contacto con la verdadera comida japonesa, no es por insultar el modo en que cocinan el sushi en Mexico, sino al hecho de que era preparado por japoneses. 

El vuelo duro 14 horas, solo unas turbulencias en todo el vuelo, tambien unas tomas muy interesantes de Japon y del Aeropuerto cuando se esta arriba, pero lo que sin duda incrementa un monton la emocion es que ponen en la pantalla pequeña  y la pantalla central informacion del vuelo, ejercicios para relajarse durante el viaje, y lo mas padre, ver que hay cerca de donde estan volando en ese momento en japones y en ingles y tomas de lo que pasa abajo. 

Por fin el avion toco tierra, y despues de bajar tomamos unos camiones hacia la recepcion de migracion, durante el recorrido veia mi reloj y veia el cielo, suspire y pense “son las dos de la mañana y sigo aun viendo la luz del sol, y lo mas alucinante…. ¡veo letreros en japones!”, mi somnolencia me hizo pensar en tonterias como esas. 

La parte migratoria y aduanal es mucho mas amigable que en Estados Unidos, lo divertido era ver a un policia de anciana edad separando personas para una fila, la fila de los extranjeros era enorme, pero lo interesante era ver que habia gente de muchos paises: Singapur, China, Estados Unidos, Inglaterra, Israel, Canada…. y un mexicano. 

Poco despues fui por mis maletas, que por poco y me las confiscaban pues las deje un buen rato solas (que descuidado, ¿verdad?), y no hubo ningun problema con ellas afortunadamente, ni una rotura, ni siquiera un problema con la aduana, en donde revisaron una de las maletas (poco despues supe que habian detectado objetos metalicos, que no eran mas que mi rasuradora y las hojas de afeitar, pero como estaban en el equipaje normal y no en la mochila o equipaje de mano, no tenian ningun problema). 

El salir por la puerta donde te recibia todo mundo, me hizo recordar el Big Brother, suena chistoso, pero cuando sales ves a una cantidad tremenda de personas esperando por otras que van llegando, aunque yo no esperaba a nadie dije en voz muy alta y levantando las manos “KONNICHIWA!!!”, no estaba saludando a alguien en especial, estaba saludando a todo el Japon.

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